|
|
Josefina
Velázquez de León nació en 1899 en Aguascalientes,
un estado a 420 km al norte de la Ciudad de México que recibe
su nombre por la abundante presencia de aguas termales. Josefina fue
la mayor de cuatro hijas de Juan Luis Velázquez de León,
ingeniero de una familia ilustre, y de María Peón Valdéz,
procedente de una prominente familia de Guadalajara. Josefina y sus
hermanas, Dolores y Guadalupe, crecieron en una hacienda en lo que
en aquella época se consideraba un estilo de vida aristocrático.
Aunque algunas investigaciones establecen que Josefina nació
en la Hacienda El Pabellón y otras aseguran que fue en la Hacienda
Los Cuartos, no cabe duda que Josefina y sus hermanas tuvieron un
desarrollo privilegiado, y que su situación mejoró aun
más en 1905, año en que la familia se mudó a
la Ciudad de México. María Luisa, la más pequeña
de las hermanas Velázquez de León, nació en este
mismo año. Para
Doña María Peón Valdéz la educación
de sus hijas fue siempre una prioridad, asegurándose de proporcionarles
las habilidades que correspondían a las mujeres de la época,
incluyendo caligrafía, dibujo, y el respeto por los rituales
de la Iglesia Católica. Además las niñas Velázquez
de León recibieron una importante instrucción en el
arte de la cocina, con una importante inclinación hacia la
cocina francesa. Porfirio
Díaz era el presidente de México, un hombre que había
llegado al poder en 1876 como presidente de una república federal
representativa y democrática, pero que en práctica se
convirtió en un dictador paternal de un gobierno altamente
centralizado. Díaz, mestizo con sangre mixteca y española,
se reeligió en siete ocasiones en un periodo de la historia
de México conocido como el porfiriato (18761911). El
moto del porfiriato era Paz, orden y progreso, pero mientras
la nación mostraba un claro crecimiento y las comidas presidenciales
ofrecían espléndidos banquetes de alta cocina europea,
México se hundía en un profundo decenso hacia la pobreza.
La expectación de vida en México era de 30 años,
y cerca de 15,000 familias de la ciudad de México (16 por ciento
de la población de acuerdo a una encuesta realizada en 1900)
no tenían un techo para dormir. Para 1910 el modelo económico
y político del porfiriato había alcanzado niveles imposibles
de sostener y la Revolución Mexicana estallaría el 20
de noviembre de aquel mismo año. Josefina y su familia sobrevivieron el conflicto armando pero perdieron su hacienda como resultado de la Reforma Agraria. En 1921, el mismo año en que termino la Revolución, el padre de Josefina muere de un ataque cardíaco. (Más de la biografía próximamente) |